Revisión médica, Todos los alumnos
Nozomi
Posted: Nov 19 2008, 10:26 PM


Prof. Literatura/Aux. enf.


Group: Profesorado
Posts: 23
Member No.: 181
Joined: 15-January 08



[03 de Diciembre, a lo largo de todo el día lectivo]

Todo estaba preparado para aquel ajetreado día en el que tendría que hacer la revisión médica a todo el alumnado del Yakusoku Gakuen. La revisión consistiría en lo siguiente:

1) Se pesará y medirá al alumno.
2) Revisión del cabello: por si fuera portador de piojos o similares.
3) Revisión de los ojos: el alumno deberá leer las letras de un cartel tapándose un ojo y luego otro.
4) Revisión bucal: revisión de la boca normal, sin anestesia ni intervenciones.
5) Revisión de nariz y oídos.
6) Análisis de sangre: una pequeña muestra de sangre se tomará de cada alumno.
7) Revisión de los reflejos: el alumno será mandado a sentar en la camilla y se le dará un golpecito en la rodilla con un martillo.
8) Medición de la presión sanguínea: se enrollará una cinta negra de velcro alrededor de la parte superior del brazo del alumno y se le dará aire para presionar y ver así su tensión.
9) A las chicas: oscultación, muestra de orina, revisión corporal para comprobar su estado de desarrollo, posibles ronchas o irritaciones en la piel, etc.
10) A los chicos: oscultación, muestra de orina y comprobación de la dermis.

Vestida con una falda de color roja que le llegaba por las rodillas, una blusa blanca cuyo botón superior estaba desabrochado y unos zapatos de tacón negros, Nozomi esperaba sentada en la silla frente al escritorio revisando la lista de alumnos. Cuando la campana que anunciaba el comienzo de las clases sonó, se puso en pie para ponerse la bata blanca y esperó pacientemente a que entrara el primer alumno.

[FDI: Aclaraciones]

1º. Lo ideal sería que postearan primero los de primer curso y luego los de segundo, pero como todos no tenemos el mismo tiempo para postear pasaremos este turno por alto y postearán los alumnos en el orden que quieran.

2º. NO es obligatorio postear aquí, pero sí recomendable. En caso de que no tengáis tiempo para postear podéis mandarme un PM resumen de cómo ha pasado vuestro pj la revisión.

3º. Se posteará UN único post aquí relatando toda la revisión, para eso he puesto los puntos y los he explicado.

4º. La revisión se hace a lo largo de todo el día y continuará al día siguiente pues en un día no hay tiempo para todos. Por cada alumno se tardará cosa de veinte minutos, media hora como mucho, salvo que la revisión sea algo costosa o se encuentre algún problema en el alumno.

5º. Al entrar deberéis decir vuestro nombre completo y curso.

6º. Evitad interactuar con Nozomi más allá del saludo o comentarios tipo "me dan pánico las agujas", no responderé entre posts para no alargar demasiado la cosa o retrasarla.

7º. Por si hace falta aclararlo, NO se tendrán que desnudar hasta el noveno punto para las chicas y el décimo para los chicos, pero se quedarán en ropa interior, no hace falta más.

8º. Datos como el peso o la altura de vuestro pj los miraré en vuestra ficha, el resto lo pondré según me dé o crea conveniente. (Por ejemplo, podría tocarle al azar a Hiroyuki Sae (primer nombre que me vino a la mente) que tuviera un leve enrojecimiento de la piel).

9º. Si queréis, sin embargo, podéis poner en vuestra descripción que vuestro pj tiene piojos o que no puede leer la tercera fila del cartel de las letras, cosas como esa no las pondré al azar pues puede molestar al usuario. Sin embargo, a los alumnos que lleven gafas podrían aumentarle un poco las dioptrías.

10º. Cualquier duda, MP a esta cuenta (Nozomi).
Top
Yamazaki
Posted: Nov 20 2008, 12:22 PM


Alumno de 1-B


Group: Alumnado
Posts: 556
Member No.: 201
Joined: 5-March 08



Le tocó a él ser el primero en ir a la maldita revisión médica, así que sin putas ganas salió de la clase y se dirigió a la enfermería. Bueno, tenía un lado bueno y era que por lo menos no tendría que soportar la clase durante veinte minutos. Propinó dos golpes secos en la puerta de la enfermería y entró. Allí estaba la enfermera que también daba literatura a veces junto con el otro tío cuyo nombre ahora no recordaba ni se molestaría en tratar de recordar. La verdad es que estaba buena, las cosas como son, pero era demasiado normal/sosa para él.

- Isoda Yamazaki, primero be. - anunció al entrar.

La mujer se giró hacia él y le miró con una media sonrisa, algo típico e imborrable en ella, por lo visto.

- Buenos días, Isoda-san. Acércate. - le dijo.

Le pesó (72 kilos) y le midió (1,75cm). Luego le revisó sus rojizos cabellos con una lupa, guantes de látex y unas pinzas raras. ¿Buscaba piojos? ¿De qué iba? En fin... Seguidamente le hizo taparse el ojo izquierdo y leer un cartel con varias filas de letras. Leyó hasta la penúltima pues las últimas letras estaban mínimo al tamaño 2 del Word y no las podría leer ni un puto lince. Lo siguiente fue la revisión de la boca, al parecer tenía una muela algo picada pero de resto su dentadura estaba perfecta. No se preocupó lo más mínimo por aquella pequeña caries, cuando le doliera ya se molestaría en concienciarse. Luego revisó su nariz y oídos, perfectamente limpios y perfectos, sobra decir.

La parte chunga llegó con el análisis de sangre. No le tenía especial pánico a las agujas y a la sangre mucho menos, pero era una puta molestia tener una aguja clavada en su brazo dos putos minutos. Sacó los seis litros que necesitaba (es coña) y le hizo sentar en la camilla para la prueba de los reflejos. Nada más dar el leve golpe sobre su rodilla la pierna del pelirrojo se hizo hacia adelante, lo cual, la verdad, le hizo descojonarse de risa. Aprovechando que estaba en la camilla, la enfermera le puso el tensiómetro en el brazo y tomó nota en su formulario, lo cual había estado haciendo durante toda la revisión.

- Quítate la ropa, quédate en ropa interior. - le indicó.

Yamazaki enarcó las cejas y la miró como si le estuviera diciendo "pervertida".

- La pederastia es un delito grave, ¿sabe? - se mofó.

La mujer se limitó a sonreírle y negar con la cabeza y le insistió en que se quitara la ropa. Cuando lo hizo, revisó su piel y le dio un pequeño bote para que meara en él en el pequeño cuarto de baño privado de la enfermería. Así lo hizo (dado el frío que cogió al quedarse en ropa interior no le costó demasiado) y la mujer lo guardó en una nevera, etiquetado y junto al bote donde estaba su sangre, también etiquetada.

- Muy bien, Isoda-san, hemos terminado. Gracias. - se quitó los guantes de látex y los tiró a la papelera - Puedes llamar al siguente compañero.

El pelirrojo se vistió con parsimonia y se despidió de la enfermera buenorra con un gesto de su mano derecha. Al entrar en la clase anunció un "la siguiente víctima de la sádica de la enfermera, que vaya" con sarcasmo y se sentó en su pupitre.


--------------------
Top
Rhyth
Posted: Nov 21 2008, 12:20 PM


Alumna del 1-B


Group: Alumnado
Posts: 376
Member No.: 168
Joined: 31-October 07



Estaba nerviosa. No es que le agradaran especialmente las revisiones médicas, y ésta no era ninguna excepción. Cuando Yamazaki salió el primero de la clase para ir a la enfermería, Rhyth no pudo concentrarse en clase pensando en que ella era la siguiente. Se dedicó a juguetear con su bolígrafo y a hacer algún que otro garabato contando los minutos que pasaban y sintiendo su estómago totalmente revuelto por los nervios.

De pronto, la puerta de la clase se abrió, revelando al pelirrojo.

- La siguiente víctima de la sádica de la enfermera, que vaya. - dijo con sorna.

La peliazul tragó saliva y se levantó de su pupitre, dirigiéndose hacia la puerta con paso lento. Se giró hacia la clase como si estuviera diciéndoles "si no regreso, decidle a mi familia que la quiero" con la mirada. Salió de allí y cuando llegó frente a la puerta de la enfermería tomó aire varias veces antes de tocar en la puerta.

- Adelante. - escuchó tras ésta.

Rhyth abrió la puerta con lentitud y asomó su azulada cabellera mientras miraba a Nozomi con cara de susto. Ella, sin embargo, le mostró una agradable sonrisa y la invitó a pasar. Así lo hizo, con lo que la revisión médica dio comienzo, pero antes se presentó.

- Marverick Rhyth, primero be. Pero llámame Rhyth, por favor. - así se sentiría más cómoda.

La enfermera asintió con la cabeza mostrándole otra sonrisa. La primera parte fue fácil, tan sólo la midió (1,72 cm) y pesó (42 kg). Luego revisó sus azulados cabellos, soltando algún que otro comentario sobre la peculiaridad del color de su cabellera con una sonrisa, algo que a Rhyth la tranquilizó algo e incluso sonrió también. Seguidamente revisó sus ojos, que estaban en perfectas condiciones y luego examinó su boca, nariz y oídos, que también estaban en sus parámetros normales.

La segunda parte era la más complicada... Y es que la chica le tenía pánico a las agujas. Nozomi, por supuesto, trató de tranquilizarla e incluso ideó una manera para que apenas notara el proceso de la extracción de sangre: le dijo que mirara hacia otro lado y fue contándole una historia sobre una leyenda japonesa para distraerla. A Rhyth le gustó la historia, ciertamente, y cumplió el propósito de ocupar su mente en otra cosa que no fuera una afilada y larga aguja que le atravesaba el brazo.

La parte de los reflejos la hizo reír pues era gracioso ver cómo su pierna se estiraba hacia adelante al segundo de producir aquel golpecito en su rodilla. Luego vino lo del tensiómetro, que la verdad la incomodó un poco pues se agobió al sentir aquella presión en su brazo, pero no duró ni dos minutos, por suerte. Finalmente, tuvo que orinar en un bote pequeño y desnudarse hasta quedarse en ropa interior, algo que le dio corte, la verdad. La enfermera simpática revisó su piel y guardó sus muestras en la nevera.

- Rhyth-san, lo has hecho muy bien. Ya puedes volver a tu clase. - la despidió con una sonrisa.

Rhyth volvió a su clase con una triunfal sonrisa y apretándose el algodón contra el brazo donde le había pinchado Nozomi y le comunicó al siguiente compañero que fuera a la enfermería.


--------------------
user posted image
La vida de una graffitera

El código de mi color->[#025996]
Top
Sae
Posted: Nov 23 2008, 05:43 PM


Alumna de 1-B


Group: Alumnado
Posts: 190
Member No.: 158
Joined: 30-September 07



[ FDI: post conjunto entre Sae y Kitsune ]


[ Sae ]

Se había avisado con antelación que el primer día de diciembre tendría lugar la revisión médica, y aún así Sae se encontraba nerviosa, más bien por el temor a que pudiera pasarle algo. No es que fuera una persona muy atlética, así que su constitución débil ya le había jugado malas pasadas. Sin embargo sería prácticamente entrar y salir, y no se sentía demasiado incómoda por la situación, en el sentido de que sabía perfectamente que la persona que se ocuparía de ella era una mujer.

Cuando Rhyth-san entró en la clase, Sae se levantó pues sería su turno, ya que iban en orden de mesa en lugar de lista, y por eso el primero había sido Isoda-san, quien por cieto le daba bastante miedo. Se fue hacia la enfermería y tocó a la puerta, abriéndola tímidamente cuando Nozomi-sensei le pidió que entrase. Nunca había tratado con ella personalmente, pero siempre que la veía por los pasillos le daba la sensación de ser una persona muy amable. Tal vez por eso no se sentía demasiado nerviosa.

- Hi-Hiroyuki Sae, 1ºB - dijo haciendo una leve reverencia.

La enfermera comenzó a hacerle las pruebas necesarias. No había crecido nada en el último año, y había adelgazado poco más de un kilo, por lo que observó cómo Nozomi-sensei apuntaba en su libreta: 151cm y 41,5 Kg. A continuación revisó sus cabellos, sus ojos, nariz y boca y como no dijo nada al respecto Sae imaginó que estaría todo en orden. Suspiró aliviada, y esperó unos minutos a la segunda parte de la revisión, que era sacarle sangre. No es que le hicieran demasiada gracia las agujas, pero podía soportarlas. Dio un ligero respingo cuando notó el pinchazo, pero Nozomi-sensei se mantuvo a su lado contándole una historia que la entretuvo durante toda la extracción de sangre. Lo siguiente fue comprobar sus reflejos, por lo que su pierna se balanceaba a cada suave martillazo, una sensación bastante divertida. Cuando le midió la tensión la enfermera frunció muy levemente el ceño, pero Sae no tuvo oportunidad de preguntarle nada porque le tocaba ir al baño, donde orinó en un frasquito que entregó a la sanitaria, algo avergonzada puesto que además había tenido que quitarse el uniforme. Sólo la oscultó y revisó su piel, así que apenas tardó en volver a vestirse.

- Tienes el nivel de hierro un poco bajo, Sae-chan. No te esfuerces demasiado y procura tomar esto antes de acostarte, ¿de acuerdo?

- A-arigatou, sensei - Sae asintió, cogiendo el frasco de cápsulas que le ofrecía Nozomi-sensei.

Se despidió haciendo una nueva reverencia y volvió a su clase, donde avisó al siguiente alumno para que fuese a la enfermería.



[ Kitsune ]

¡Médico! ¡Me encantaba! Era una razón más que perfecta para poder saltarse las clases de forma legal, aunque por desgracia duraba poquísimo tiempo por persona. Pero, bah, algo era algo, así que cuando me tocó a mí, entré por la puerta con una enorme sonrisa. ¡Qué monada de enfermera! Bueno, casi que prefería un doctor buenorro, pero eso iba contra las normas y todo el rollo.

- Kitsu... Digooo, ¡Takatsuki Kin! Del 1ºA - le dije para que pudiera saber quien era.

Lo primero que hicieron fue medirme y pesarme, y me alegré al saber que ahora medía 175 cm, es decir... ¡dos centímetros más que el año pasado! Estaba hecha un hacha, sí señor. Mi peso fue de 62 kilos con algo, aunque la verdad es que me la soplaba porque yo nunca me pesaba ni nada. ¡Preocuparse por su peso es de niñata obsesionada! Luego revisaron todo lo de mi cara, y... joder, a veces me costaba ver las letritas al fondo de la pared.

- Parece que tienes un poco de falta de vista, Kin-chan.
- ¡Pero yo no pienso usar gafas! - exclamé horrorizada.

La enfermera me dijo que no pasaba nada, que era muy poquito y que no me hacían falta gafas de momento, pero que tenía que tener cuidado por si me aumentaba con el tiempo. ¡Bah! ¡No era por jugar a los videojuegos ni nada de eso >_> !

Luego me sacó sangre, y yo miraba completamente flipada cómo mi sangre subía por aquel tubito. ¡Además podia sentir cómo se escurría por las venas y todo! Como un cosquilleo agradable. A partir de ahí ya me quedé como más empanada y las siguientes pruebas pasaron muy rápidas, y casi me costó mear atinando dentro del bote. La enfermera me miró todo cuando me quité la ropa, y dijo cuando acabó que ya podía irme, recordándome otra vez lo de mi falta de vista.

- ¡Vaaaaaale! - aseguré, y luego volví a clase, haciendo el recorrido más largo posible - ¡El que sigue!


--------------------
user posted image
Ficha de Sae ^^
Color> [color=#D06B06]
Top
Toushiro
Posted: Nov 23 2008, 07:37 PM


Alumno de 1ºC


Group: Alumnado
Posts: 112
Member No.: 233
Joined: 7-June 08



Al ser el primero en la lista de la clase, Toushiro fue el primer alumno de 1ºC en ir a la revisión médica. Esperó pacientemente a que la profesora le diese el permiso para entrar, cosa que hizo al poco tiempo, cerrando la puerta tras de sí. Se presentó diciendo su nombre y el curso y clase al que pertenecía.

Su altura y su peso seguían siendo los mismos (1'52 metros, 46 kilos) y por suerte Nozomi no tuvo nada que objetar cuando analizó sus cabellos, boca, nariz y ojos. Se revolvió un poco en su asiento cuando observó la jeringuilla, pero se mostró imperturbable a pesar de sentir el frío tacto de la aguja sacándole sangre. No le habían hecho demasiados análisis durante su vida y por eso estaba levemente nervioso, pero como de costumbre sus emociones las guardaba bien dentro, disimuladas por su constante expresión neutral. La prueba de reflejos y de tensión también dieron resultados correctos, o eso supuso el peliblanco mientras observaba la expresión de la enfermera. Luego le tocó desnudarse, sintiéndose bastante azorado mientras lo oscultaban. Por último entregó su muestra de orina, y se vistió y Nozomi le dijo que ya podía volver a la clase.

- Gracias, sensei - despidió.

Toushiro volvió entonces a clase y anunció que el siguiente ya podía ir.


--------------------
user posted image
[color=#8BB7CB][b] Ficha
Top
Keiko Toujou
Posted: Nov 28 2008, 03:25 PM


Alumna de 1-C


Group: Alumnado
Posts: 40
Member No.: 255
Joined: 19-October 08



Cuando Aoyama-san entró en su clase anunciando que el siguiente alumno ya podía ir a la enfermería, Keiko se levantó de su asiento y salió por la puerta. Cuando llegó a la enfermería tocó la puerta dos veces antes de abrirla y entrar. Saludó a la enfermera con una reverencia y procedió a seguir los pasos que le iba encomendando.

Primero fue medida y pesada (164 cm y 60 kg respectivamente) y seguidamente pasó a revisar sus negros cabellos. Cuando terminó, le revisó la vista, la boca, la nariz y los oídos. Al parecer estaba todo en orden pues no le dijo nada, aunque sí que tomaba nota de todo. Luego introdujo una afilada aguja en su brazo para sacarle sangre. Le costó algunos minutos encontrar la vena, sin embargo. A Keiko no le hacían gracia los análisis sanguíneos, pero tampoco era algo insoportable para ella.

Se sentó en la camilla cuando Harasaki-sensei se lo ordenó y su rodilla se levantó inmediatamente después de recibir ese golpecito de martillo. Luego le puso el tensiómetro y cuando terminó le dijo que se quedara en ropa interior. Keiko así lo hizo, procediendo luego la enfermera a revisar su piel y a oscultarla. Para finalizar, le pidió una muestra de orina. Esa fue la parte más difícil, quizá, puesto que la joven no tenía ganas de orinar y tuvo que beber bastante agua y esperar unos minutos más de lo convenido para por fin darle la muestra.

- Muy bien, hemos terminado. Puedes llamar al siguiente compañero.

Keiko le hizo una reverencia mientras le daba las gracias y salió de la enfermería. Dirigió sus pasos hasta el aula de 1ºC y cuando abrió la puerta de ésta lo primero que dijo fue:

- El siguiente. - para seguidamente sentarse en su sitio.

OOC: He encontrado una tabla de relación altura-peso que os puede servir para saber cuánto debería pesar vuestro pj según su altura o viceversa: http://www.portalfitness.com/nutricion/Tabla_peso.htm


--------------------
Top
Asa
Posted: Nov 29 2008, 02:11 PM


Alumna de 1-B


Group: Alumnado
Posts: 409
Member No.: 159
Joined: 30-September 07



Su prima había salido de la revisión indicando al siguiente que entrase, y de su clase le tocaba a ella. Estaba algo nerviosa para qué negarlo, pero bueno todo pasaría rápido pues ninguno de sus compañeros había tardado demasiado.

Primero fue medida y pesada (1.60 y 53 kg). Seguía con las mismas medidas de siempre, así que por ahora no se preocupaba en absoluto. Comenzó entonces a revisarle el cabello verdoso que tenía, diciéndole que no tenía palga de piojos o algo similar. Así que por ahora, suspiró y permaneció ante la espera de que algo saliese mal. Sacó una pequeña linterna y tras hacer la ojera hacia debajo encendió la bombillita y observó sus ojos violetas para luego ver si tenía falta de vista. En efecto, la tenía y en un ojo más pronunciada que en otro. Le dijo que tendría que ponerse gafas y de sólo pensarlo refunfuñó. Cuando vio como cogía el clásico palo para así retirar un poco su lengua y ver mejor su garganta. Pero en ese momento Asa negó con la cabeza y manos y confirmó que ella podría abrir la boca solita. Y así hizo, ya que desde la primera vez que sintió ese palo en su boca, se atragantó cais ahogándose y fue una mala experiencia por lo que ahora ya no hace falta el palo.

Ahora tocaba la clásica revisión de oídos y nariz que no tardó mucho. Sin embargo, cuando le puso el elástico en el brazo para hacerle el análisis de sangre Asa cerró los ojos algo fuertemente, definitivamente no le gustaban las revisiones. Seguidamente sacó un pequeño martillo y comenzó a darle golpecitos en las rodillas para comprobar sus reflejos y vaya, todo había salido bastante bien. Lo único que le gustaba era la medición de la presión sanguínea pues le gustaba ver como se inflaba hasta dejarle el brazo lo más apretado posible. Cuando terminó le pidió que se quitase la ropa a lo que Asa sintió y obedeció aunque a duras penas, pero no tardó nada en volver a ponerse la ropa.

Y ahora lo peor, la muestra de orina. Le dio el bote y se fue hacia el baño en el cual hizo lo que tenía que hacer, y también a duras penas. Lo lavó y se lo entregó.

- Muy bien, ya hemos terminado. Puedes llamar al siguiente compañero.

Asa se fue hacia su clase, divisando primero a Sae y suspirando.

- El siguiente...


--------------------
user posted image
El código de mi color: [color=#45C210]
Asa's profile
Top
Kotoko Hinamori
Posted: Dec 4 2008, 09:06 AM


Alumna de 1-C


Group: Alumnado
Posts: 127
Member No.: 226
Joined: 23-May 08



Odiaba las revisiones médicas y además las veía innecesarias. Ella estaba como una rosa, no necesitaba que le hicieran absurdas pruebas para decírselo. Así que era obvio el humor que tenía Hinamori aquella mañana. Cuando la nueva entró en clase y anunció que fuera el siguiente la chica se levantó con mala gana ysalió de la clase. Llegó a la enfermería y alli comenzó su tortura.

Primero la enfermera repipi la midió y pesó (1,62 y 51 kilos), luego le miró el pelo (será cretina, como si su pelo estuviera mal cuidado o algo de eso) y también revisó su boca, nariz, oidos y ojos. Apuntaba todo en un papel sin decir nada sonriéndole estúpidamente y tratándola con esa forma amable que tanto le molestaba. Luego le sacó sangre, algo qe le dio repelús pero que gracias a dios pudo soportar, y después le dio un toquecito en la rodilla que hizo que su pierna se elevara automáticamente. Hinamori resopló deseando que aquello se acabase ya cuando la enfermera le midió la tensión y la oscultó. La hizo desvestirse y la revisó (como si su cuerpazo fuera a tener algún defecto) y cuando se vistió le mandó a mear en un pequeño bote. ¡Que asco! Lo hizo a duras penas mientras rechinaba los dientes y ponía una mueca de desagrado. Le dio el dichoso botecito y ni esperó a que terminara de hablar para marcharse. Salió dando un portazo y le dijo al siguiente de su clase que fuera cuando llegó a su aula.


--------------------
user posted image
Ficha
mi color es #D01F3C en negrita

I get what I want at any cost.
If you're in my way... Get lost!
Top
Kazuma
Posted: Dec 9 2008, 01:08 PM


Alumno de 1-B


Group: Alumnado
Posts: 22
Member No.: 261
Joined: 2-December 08



¿Revisión médica? ¿¡Nada más llegar!? ¡Es de locos! Tsé... Pues no pensaba ir porque... Porque... ¡Porque no! ¿Vale? No es que le tenga miedo a las agujas o alguna chorrada por el estilo... Me hice el rezagado escondiéndome como podía en mi pupitre y sin mirar a nada ni a nadie, mucho menos a la puerta. Pero vaya, al final me calaron y tuve que ir. ¡Tsé!

Abrí la puerta sin llamar y miré a la enfermera con cara de circunstancias. Ella me sonrió. ¡Wow! Era muy guapa. Y encima era amable. Y fijo que me daba un caramelo después de... Espera, ¿caramelos? ¿Qué coño estoy diciendo? ¡Tsé! Como si estuviera nervioso por una estúpida revisión...

Kabuto Kazuma, 1ºB dije.

La enfermera empezó midiéndome (158 cms) y pesándome (52 kgs). Luego me revisó toda la cabeza, empezando por el pelo y terminando por la boca, ojos y nariz incluidos, también los oidos (que tenía algo sucios por cierto ^^U). Y la parte más odiosa llegó... El análisis de sangre. Por supuesto, me hice el machote y no dije nada, pero la enfermera me cazó al vuelo. Me ofreció contarme una historia para distraerme pero le dije que no; no me gustan las infantiladas. Así que me quedé quito mientras la sangre (MI sangre) subía por el tubo de la jeringuilla. Enseguida me puse pálido al verlo y me mareé. La enfermera se preocupó y cuando acabó me dio un caramelo, el azúcar va bien para los mareos.

Cuando estuve mejor me dio un golpe en la rodilla para hacer que se levantara de inmediato, era bastante divertido así que solté una carcajada. Luego midió la presión sanguínea con ese aparato que te aprieta el brazo incómodamente y por último escuchó mi corazón (le hubiese pedido escucharlo yo también pero no hay confianza... Aún) y me revisó la piel. Sí, me hizo desnudarme, ¡me quedé en ropa interior, con el frío que hace! Encima el suelo estaba helado. Cuando me vestí me dijo que le diera una muestra de orina, pero no tenía ganas de mear en ese momento así que me dio muuuuucha agua y esperamos unos minutos hasta que por fin pude dársela. Cuando por fin terminó todo me largué a toda pastilla hacia la clase y avisé al siguiente. Nunca más, a mí no me vuelven a coger.


--------------------
Top
Ikki
Posted: Dec 10 2008, 05:13 PM


Alumno de 1-C


Group: Alumnado
Posts: 29
Member No.: 256
Joined: 6-November 08



Ikki fue el siguiente de la clase, después de la pelirroja de sugerente delantera, en ir a la enfermería. No estaba nervioso ni nada por el estilo, porque sabía que siempre había gozado de buena salud por estar todo el rato haciendo deporte. Aunque claro, más de una vez se había fracturado un hueso, por no decir las numerosas cicatrices que tenía en el cuerpo, sobre todo en las piernas, que eran las que siempre recibían más caña.

Entró en la enfermería y siguió los pasos que le indicaba la enfermera a cada vez, sin rechistar como era propio de él, pero la razón era hacerse "el chulito sin miedo" por supuesto. Le midieron y pesaron (1m76 , 73kg) , y examinaron de arriba a abajo todo lo que pudieron. Luego le sacaron la sangre, e Ikki se limitó a no mirar en ningún momento hacia la aguja y el tubo, por si acaso.

- ¿No me duele eh? - quiso asegurar a la enfermera, pero más bien a sí mismo.

Después se metió en el baño, orinó en el tubo y salió en ropa interior. La enfermera hizo un comentario sobre las cicatrices, pero por lo demás le informó que estaba como una rosa. Ikki sonrió satisfecho. Así debía ser. Se vistió y regresó a la clase, dándole vía libre al siguiente alumno.


--------------------
Top
Reby
Posted: Dec 11 2008, 10:16 PM


Alumno de 1-A


Group: Alumnado
Posts: 72
Member No.: 194
Joined: 1-March 08



Reby no se podía quedar quieto en su sitio, con una mueca entre sonriente y preocupada, ¡revisión médica! ¡Agujas! ¡Dolor! En todo aquello se podían resumir las veces en que los médicos visitaban cualquier lugar, según los pensamientos de Rebyatoan. A pesar de ser de las pocas cosas que lo asustaban, en verdad que lo hacía bastante. Ellos te decían "no duele, pequeño, acércate, seguro que no te duele: eres un valiente, ¿verdad que sí?"; y él los miraba intentando sonreír, pero la aguja le era superior. ¿Porque y si resultaba que aquel médico era alguien con malas intenciones que intentaba sacarle toda la sangre posible, o clavarle la aguja hasta donde pudiera? Lo más curioso es que después no le dolía mucho, pero siempre se le olvidaba para la siguiente revisión y terminaba así. El caso, volviendo a la actualidad, es que no le faltaba apenas nada para que le tocara, de hecho por la puerta asomaba la cabeza de la persona que iba antes (de hecho, creía que era su hermana, pero estaba tan alterado que ni siquiera se detuvo a distinguir), cuando la voz sonó amenazadora para él, tan normal para los demás: "El siguiente".

Procuró ir todo lo lento que pudiera, pero al final tenía que llegar, como era normal. Bueno, ¡a lo mejor tenía suerte y aquella enfermera que parecía tan amable no le sacaba sangre! Con esto logró misteriosamente pasar de estar mortalmente preocupado a sonreír como siempre, y entrar incluso con entusiasmo. Pues él llegó a hacerse a la errónea idea de que la aparente amabilidad estaba vinculada con que le sacara sangre o no, y en aquel caso desde luego que no le iban a sacar sangre.

-¡Degli Angeli Rebyatoan, primero A! O bueno, me puede llamar Reby si quiere, o también...- Pero antes de que pudiera terminar de explicarle las maneras de llamarlo, la enfermera lo interrumpió llamándole directamente Reby y le dijo que se midiera y se pesara (un metro cincuenta y 38 kilos aproximadamente), pero tan amablemente que no se molestó por la interrupción (y bueno, en realidad aunque lo hubiera hecho duramente, no le hubiera importado).

Tras ello, la aguja siguió sin dar señales de vida. Reby estuvo a punto de preguntarle a la enfermera si acaso le iba a sacar sangre, pero la enfermera no le dejó hablar de nada, pues le pidió que pasara de inmediato a peinarse. ¿Lo estaría haciendo a posta? La enfermera le pasó el peine por el pelo, y aparte de que sus pelos eran muy difíciles de mantener en orden, no descubrió mucho más. Luego vino la revisión de la vista, donde sí vinieron unos pocos problemas. Bueno, ¡esperaba que por el momento no tuviera que ponerse gafas! Por ahora no era tan grave... ¿no? Los dientes los tenía más o menos bien, y en este punto se notaba bastante cómo su hermana le insistía en lavárselos, y tampoco estaban muy desviados... o daba la impresión de eso. Los oídos sí que los tenía ya un poco sucios (con razón decía que últimamente no se enteraba de tantas cosas), y la enfermera le aconsejó lavárselos bien de vez en cuando. Bueno, lo normal de cada revisión después de todo, ¡pero sin señales de aguja!

Fue entonces cuando la enfermera le volvió a pedir con una sonrisa que se quedara donde estaba. ¿Qué más le tenía que ver? No, seguro que no la sangre. Estaba lavando unos utensilios un tanto sospechosos, pero estaba claro que no tenía nada que ver, ni siquiera la aguja tan afilada... Cerró los ojos con fuerza, ¡sí que lo iban a hacer! La enfermera se le acercó, y oyendo cómo Rebyatoan tenía miedo, le aconsejó que no mirara, y comenzó a dejarle hablar de algunas otras cosas. Notó como se introducía la aguja, pero ya que tenía la oportunidad de hablar sobre algo, siguió con ello... algo parecido a lo que le ocurría casi siempre. Y así fue como le sacó la aguja y volvió a comprobar lo poco que dolía. Claro que seguro que se le volvía a olvidar para la siguiente, pero por el momento se contentó sobremanera con el caramelo que le ofreció, y siguió con el resto de la revisión.

Aquel martillito con el que le levantaban la pierna tan rápidamente con sólo darle en la rodilla siempre le había parecido curioso, pero antes de que se soltara a preguntar le enrolló la cinta negra con la que medirle la presión. Ya no debía de faltar mucho para que terminara, pensó. Después de todo, ¿qué más cosas tenía que verle? Le pidió que se quedara en ropa interior, ¡y menudo frío! No pudo evitar tiritar un poco, pero procuró contenerse mientras le oscultaba. Orinar no le costó mucho: había estado tan nervioso antes... Finalmente, la amable enfermera le revisó la piel sin mucho problema más, y por fin le dijo que se fuera a clase indicándole que avisara al siguiente y le daba los consejos que parecía que todos los médicos y sus ayudantes decían habitualmente. Bueno, él no es que quisiera irse a clase, ¡pero era un alivio irse de allí! Ojalá dentro de poco pudiera hablar todo lo que no le habían dejado allí, ¡lo necesitaba!

Sin embargo, aún le quedaba un poco, pensó mientras entraba en la clase y exclamaba:

-¡El siguiente!


--------------------
http://z6.invisionfree.com/Yakusoku_Gakuen...wtopic=1236&hl=

Código de color del diálogo: [color=00b3ff]
Top
Max Allendorf
Posted: Dec 12 2008, 01:56 AM


Alumno de 1-B


Group: Alumnado
Posts: 63
Member No.: 190
Joined: 25-February 08



Bueno, pues tocaba revisión médica. Aquello era algo extraño para él, en Alemania no se hacía, pero "donde fueres, haz lo que vieres". Así que cuando Kazuma, el nuevo, volvió de su revisión, se levantó tranquilamente y salió por la puerta de clase para dirigirse a la enfermería, seguro de su condición física. Al fin y al cabo era un chico sano y deportista, no tenía porqué preocuparse.

-Max Allendorf, 1º B.

Lo primero era la balanza y la altura. 1,82 metros y 73 kilos. Parecía que había ganado algo de peso desde su llegada a Japón... Max se llevó las manos a la barriga para buscarse los michelines... pellejo es lo único que metió entre sus dedos, lo que significaba... ¡había ganado peso muscular! ¡Toma ya! Después vino la revisión del cabello. No tenía nada, los piojos ya eran raros a sus edades, y no es que Max se dedicara a compartir gorros o pañuelos para el pelo... eso era algo muy personal para él. La revisión ocular... perfecta. Aunque hubo algunos errores fonéticos debido a su acento, Max pudo responder a las letras que se encontraban en casi todas las filas. Las más pequeñas eran legibles, pero pasaba de romperse las retinas, sobre todo después del rollo de la lucecita que hay que seguir con los ojos, que te deja la vista muy tonta y el cerebro a lo zombi. Los dientes fueron otro cantar. Debido a sus ascendencias caucásicas, sus dientes eran más sensibles que los de sus compañeros asiáticos, pero nada grave. El comentario recibido fue el de una recomendación sobre la higiene bucal. Que si hilo dental, etc.. La nariz, los oídos... bah. Después vino la sangre. A Max no le gustaba demasiado eso de que le quitaran sangre, no por el hecho de que lo pincharan, sino por eso de que le quitaran su "vida". Aunque era por un examen médico, por lo que habría que hacerlo. Tras ello se sintió un poco débil, aunque no fue nada grave. Cuando llegó la fase del martillito, Max pensó en la broma de patear levemente a la examinadora, para descartarlo después alegando para sí mismo que era una burrada. Presión sanguínea... nada que decir, lo normal.

Entonces llegó el momento de quitarse la ropa y quedarse literalmente en calzoncillos para que la chica le comprobara la piel. Aparte de la cicatriz del dorso de su mano derecha, nada era extraño. Max tuvo que contarle la historia de aquella cicatriz para que la enfermera se quedara más tranquila. ¡Ni que Max se metiera en líos todo el día! Después le dio un bote y Max se fue a miccionar a la cabina. Se puso algo nervioso al pensar en que todos los que habían pasado detrás habían meado allí, y disimuló el nerviosismo silbando una melodía improvisada. No quería imaginarse a ninguno de sus predecesores meando, por lo que empezó a pensar en ríos y cataratas para acabar cuanto antes. Cerró el bote cuando hubo acabado y se lo dio a la enfermera. Cuando hubo terminado, lo único que sacó en limpio de allí era lo que tanto le habían dicho desde pequeño: que tenía que usar hilo dental. El caso es que siempre se le olvidaba, y cuando se acordaba le daba pereza. Max salió de la enfermería e indicó al/la siguiente que entrara con un gesto de su mano.


--------------------
Top
Chloe
Posted: Dec 12 2008, 02:52 AM


Alumna de 2º


Group: Ex-alumno
Posts: 5.387
Member No.: 23
Joined: 8-August 06



Siguiente!

Revisión médica... los japoneses inventaban cosas cada vez más frikis. En realidad Chloe había pensado que aquello era algo que sólo pasaba en las series manga por una mera cuestión de Fan service, pero NO, no era el caso, parecía que era de uso generalizado.

Cuando le llegó su turno, sin darle mayor importancia, entró en la sala de Enfermería... para encontrarse con una cría que tenía pinta de ser menor que su primo y que le decía que se quitase la ropa. Mientras se desvestía para la revisión, se planteó qué hubiera pasado el año anterior si se la hubieran hecho en plena guerra... pero bueno, aquello ya eran tiempos pasados.

Lesage Chloe, 2º

Siguiendo las indicaciones de aquella cría -porque podía ser la enfermera o Dios, que para ella no dejaba de ser una cría- se dejó medir y pesar (1'67 - 48 kilos)... recibiendo algúna clase de comentario sobre si comía lo suficiente y mantenía una alimentación equilibrada. No era la primera vez que la tomaban por anoréxica en una revisión, no era lógico que pesase tan poco, pero lo que tampoco sería demasiado lógico que pesase más contando con que no paraba quieta un minuto al día. Tras explicarle en un breve resumen su semana, cambiando su trabajo de fin de semana por uno de canguro -legal, al menos-, la cría decidió recomendarle vitaminas, aunque dijo que debían esperar a los resultados del análisis de sangre.

Tras esto, Chloe reconoció lo que en su vida había terminado por denominar "oh, una de tus compañeras tiene piojos, teniendo el pelo tan largo tienes muchas papeletas" y que había descubierto, años después, que no solía pasar de los 12 años y que tenía más tendencia en los pelos claros. La siguiente prueba fue la famosa prueba de las letras en el cartel y los cartelitos rojos y verdes, para su sorpresa, la enfermera-baby le dijo que debía tener cuidado, que si forzaba demasiado la vista terminaría por necesitar gafas para estudiar y ver la televisión.

Recibida aquella noticia, que no podía decir que le preocupara excesivamente, pasaron a la revisión dental, nasal y ocular sin mayor pena ni gloria, del mismo modo que la sanguinea, la presión arterial y los reflejos que, a pesar de su inusualmente bajo peso, estaban perfectos.

El problema llegó con la última tanda, dado que se trataba de una exploración.
¿Pero... Lesage-san, y todos estos moratones?
No se alarme, juego al futbol americano, patino y nado, además tengo un novio... poco cuidadoso en momentos de distracción.
por no decir "con tendencia a dejarme fina por tanta pasión" que hubiera sido, para la sociedad japonesa, mucho más escandaloso.

De manera que, tras convencer a la enfermera baby de que tendría cuidado y trataría de engordar (aunque no tenía ni idea de como, porque comer comía como un jugador de Rugby de 2 metros) salió de allí haciendo un gesto al o la siguiente mientras pensaba en las novedades: Engordar, cuidado con los moratones, no forzar la vista y... juraría que lo de engordar lo había dicho un par de veces más.


--------------------
Pourquoi tu m'appelles beauté, comme si ça se voyait pas?
user posted imageuser posted image
Chloe Lesage, Terrorista Emocional
http://z6.invisionfree.com/Yakusoku_Gakuen...hp?showtopic=63
Top
Aodh
Posted: Dec 21 2008, 08:39 PM


Alumno de 1-B


Group: Alumnado
Posts: 191
Member No.: 188
Joined: 19-February 08



Cuando le llegó el turno, Aodh se levantó de su asiento y salió de clase para dirigirse a enfermería. Ya se había molestado anteriormente en memorizarse el camino, por si algún día necesitaba ir (nunca se sabía). De todas formas, una vez entró en el aula, se aseguró con una pregunta tímida de que había acertado con la puerta, y entró. Como la mujer también era profesora de Literatura, ya conocía el problema de visión del adolescente, por lo que éste no tenía claro si le llegaría a hacer alguna revisión diferente, o si sencillamente se la saltaría:

-O'Connel Aodh, Primero B -anunció cuándo se le requirieron esos datos.

El primer paso fue pesar al ciego (55,1 kilos) y medirle (1,66 m). Teniendo en cuenta su constitución, delgada pero algo atlética, se diría que incluso era completamente normal. Lo siguiente que sintió Aodh fue un peine pasar por sus cabellos un poco rebeldes, así como el sonido y el tacto de los guantes de látex de Nozomi, por lo que dedujo que estaba comprobando si tenía piojos. Evidentemente, la prueba dio negativo, así que saltaron al siguiente punto.

Lo de la vista iba a ser complicado. Evidentemente, la prueba del cartel no resultaba válida, por lo que Aodh tuvo que explicarle cuál era su problema exacto. Un defecto genético, que había cortado la conexión entre los globos oculares y el cerebro, aunque los primeros, hasta ahora, habían estado bien. Por supuesto, debía seguir vigilándolos, por si acaso acababan deformándose más o incluso con alguna enfermedad que podría afectar a su salud, más allá de la visual. El caso del adolescente era muy raro, de ahí que hubiera que mantenerlo vigilado. La enfermera le confesó que no tenía allí medios para verle como tenía que ser los ojos, y que fuese a la revisión de su especialista lo antes posible.

Luego tocó la revisión bucal, que no estaba mal. Aodh tenía unos dientes sanos, y se los cepillaba a conciencia, pasando incluso a veces el hilo dental. Con cuidado, claro, a pesar de no depender de la vista para ello. Lo siguiente fueron la nariz y los oídos, en general bien, aunque los segundos debería de limpiarlos en breve. De hecho, el adolescente ya había notado que, últimamente, percibía menos de lo normal, y le había pedido a Caolán que le pidiese vez en breve. Mira, de paso ya se revisaba los ojos.

Le dejó sentado en la camilla, y pronto sintió cómo Nozomi le remangaba el brazo. Intuyó entonces lo que iba a pasar, aunque no se puso apenas nervioso. De hecho, charló un poco con ella, tímidamente, para distraerse un poco, y así no sentir tanto la aguja. Evidentemente, al tener el tacto también más desarrollado de la media, le dolía más. Pero, aún así, no estaba asustado.

La revisión siguió con la prueba de reflejos, en la cuál Aodh sentía el golpe del martillito en la rodilla. Lo cierto era que eso siempre le dio un poco de grima, pero no dijo nada y se dejó hacer. Prueba que salió normal, e incluso buenos. A continuación llegó la medición de la presión sanguínea, y el adolescente no pudo evitar esbozar una leve mueca preocupada al sentir aquél aparato apretarle tanto el brazo. Incluso le dolió. Pero intentó no ponerse nervioso, para que los resultados no saliesen mal, y para ello inspiró por la nariz, logrando al menos relajarse.

Llegó la petición de quitarse la ropa y quedar en calzoncillos, cosa que Aodh hizo sin rechistar. Lo que sintió esta vez fue la oscultación, así como la revisión de su piel. Aodh aguantó el frío como mejor pudo, y luego sintió el tacto de un envase de plástico entre sus manos. La enfermera le condujo a un baño, indicándole que necesitaba una muestra de orina. Pero el adolescente no tenía ganas de mear en aquél momento, así que tuvo que rememorar el sonido de cascadas, agua corriendo e incluso cisternas durante unos diez o quince minutos, hasta que por fin lo consiguió. Cuando le tendió el bote ya lleno, se vistió cuando se lo dijo Nozomi, se despidió educadamente y volvió a su aula:

-Siguiente. -dijo al entrar, para dirigirse a su pupitre.


--------------------
Top
« Next Oldest | Enfermería | Next Newest »


Topic Options



Hosted for free by InvisionFree (Terms of Use: Updated 7/7/05) | Powered by Invision Power Board v1.3 Final © 2003 IPS, Inc.
Page creation time: 2.9052 seconds | Archive

Afiliados: